Antes y después de la rinoplastia

Antes y después de la rinoplastia

Algo importante que deben saber las personas que están pensando en hacerse una cirugía de la nariz, es que cada operación es única y personalizada. Cada persona posee una anatomía específica y persigue distintos objetivos. Por ello es conveniente conocer el antes y después de la rinoplastia.

La rinoplastia es un procedimiento que puede hacerse dentro de la nariz a través de una pequeña incisión externa en la base, justo entre las fosas nasales.

Durante el procedimiento de la rinoplastia, es probable que el cirujano vuelva a ajustar o aumentar el hueso y el cartílago debajo de la piel. Incluso darle diferentes formas, dependiendo de la estructura de la nariz, así como de los materiales disponibles.

Cuando se trata de modificaciones pequeñas, el cirujano puede utilizar el cartílago obtenido de lo más profundo de la nariz o de los oídos. Para modificaciones de mayor tamaño, el cirujano puede utilizar cartílago de las costillas, incluso implantes o hueso de otras partes del cuerpo.

Antes de la cirugía de rinoplastia

Antes de la cirugía de rinoplastiaDurante las consultas previas a la cirugía de rinoplastia, el personal médico proporcionará toda la información necesaria sobre que esperar durante el procedimiento.

Al acercarse la fecha de la cirugía, el paciente debe seguir rigurosamente los consejos del médico. Así pues, en las dos semanas previas deberá:

  • Informar al personal de alguna enfermedad previa a la cirugía, por ejemplo si desarrolla un resfriado
  • Dejar de tomar aspirina o cualquier medicamento que contenga ácido acetilsalicílico
  • Comience a tomar vitaminas del tipo C y E, hierro y minerales
  • Busque un acompañante que pueda asistirlo por lo menos 24 horas después de la cirugía
  • Confirmar la fecha y hora exacta con la finalidad de realizar y organizar el examen preoperatorio

Faltando dos días previos a la cirugía, se recomienda hacer las compras que serán útiles después de la cirugía:

  • Consiga todos los medicamentos recetados por el médico tratante
  • Compre suficiente gasa, jabón líquido antiséptico y peróxido de hidrógeno
  • Prepare compresas frías, las bolas comerciales son una buena alternativa
  • Compre alimentos ligeros, seguro el médico recomendará una dieta especial para los primeros días de recuperación

Antes de la cirugía lave su cara con jabón antiséptico, trate de conseguir una buena noche de descanso y sobre todo no coma ni beba nada por al menos 8 horas previas a la operación.

El día de la cirugía:

  • No use ningún maquillaje
  • Trate de ir al baño
  • Elimine todas las joyas a las que está acostumbrado
  • Asegúrese de tener un transporte cómodo que pueda trasladarlo al centro médico y a su casa nuevamente

Durante la cirugía de rinoplastia

Como toda operación quirúrgica, la rinoplastia requiere de anestesia local con sedación o anestesia general, en función de la complejidad de la cirugía. Es importante hablar con el médico antes del procedimiento para conocer el tipo de anestesia que más conviene.

Anestesia local con sedación. En este caso se trata de un tipo de anestesia que se utiliza generalmente de forma ambulatoria y se limita a una zona específica del cuerpo. El procedimiento consiste en inyectar un medicamento para el dolor que adormece los tejidos nasales, además de un medicamento sedativo que se inyecta por vía intravenosa.

Anestesia general. Se trata de un tipo de anestesia que se implementa por inhalación o por vía intravenosa. Se utiliza un pequeño tubo que se coloca en la vena de la mano, el cuello o el pecho. A diferencia de lo que sucede con la anestesia local, la anestesia general afecta a todo el cuerpo y además induce un estado temporal de inconsciencia, por lo que conlleva un riesgo más alto.

Después de la cirugía de rinoplastia

Después de la cirugía de rinoplastiaUna vez que el procedimiento finaliza, el paciente es trasladado a la sala de recuperación, donde es supervisado. Es posible que le den el alta ese mismo día. Si se experimenta algún problema de salud, el paciente pasará la noche en el hospital.

Una persona que se ha sometido a una rinoplastia, necesita reposo en cama asegurándose de tener la cabeza elevada por encima del pecho, de tal manera que pueda reducir el sangrado y la inflamación. Es normal que la nariz esta congestionada como consecuencia de la hinchazón o de las tablillas que han sido colocadas en el interior.

Los vendajes internos se mantendrán en su posición por un lapso de uno a siete días después del procedimiento. El médico también puede colocar cintas de férula en la nariz para brindar protección y soporte. Es común que todo ello se mantenga por aproximadamente una semana.

Para disminuir la posibilidad de sangrado e inflamación. En las primeras 2 semanas, luego de la cirugía evite olfatear y estornudar. Si no puede evitar el estornudo, hágalo a través de la boca.

El día después de la operación limpie los bordes de las fosas nasales con peróxido de hidrógeno, a fin de eliminar las pequeñas costras que se puedan formar.

El paciente debe seguir estrictamente las consideraciones del médico por varias semanas después de la rinoplastia.

En general se recomienda:

  • Evitar actividades extremas o esfuerzos físicos
  • Tomar baños en lugar de duchas mientras mantiene los vendajes en la nariz
  • Evitar sonarse la nariz
  • Comer alimentos ricos en fibras como frutas y verduras
  • La dieta líquida es lo mejor para ese primer día de cirugía
  • Evitar expresiones faciales extremas

Información importante de la cirugía de rinoplastia

Es normal que el interior de la nariz permanezca hinchado un tiempo. Debido a esto, es posible que presente dificultad para respirar, que irá mejorando al pasar los días.

Si la recuperación ha ocurrido sin complicaciones, se retirará el yeso e la nariz en la semana posterior a la cirugía de rinoplastia. Es normal notar bastante hinchazón, esta tardará en desaparecer. Recuerda que el resultado final no se verá de inmediato.

Durante las 2 primeras semanas después de la intervención, evite actividades vigorosas. Luego se puede ir aumentando las actividades hasta conseguir volver a la rutina diaria.

Es importante no practicar deportes de contacto hasta la quinta o sexta semana. Mejor esperar hasta que el médico lo autorice.