Surgical look, nariz aspecto operada

Surgical look, es el aspecto que le queda a una nariz luego de haber pasado por una rinoplastia, la nariz ha perdido los ángulos que la hacen ver estética y natural, esta denominación proviene del inglés.

surgical look

Estas imperfecciones suelen aparecer, cuando en la cirugía la nariz es halada hacía arriba, tiene cartílagos muy visibles, colapsos alares o marcas quirúrgicas que llaman la atención de una forma negativa.

Es más común de lo que parece, y es tan frecuente que lo podemos apreciar en famosos que actúan en cine o televisión, si una nariz es bonita y armoniza con el rostro, no llamará la atención, pero resaltará de una manera positiva los ojos y la boca, por ende mejorará la faz de la cara notablemente.

¿En qué casos suele aparecer el surgical look?

Este inconveniente suele aparecer de manera habitual en personas que tienen una piel fina y son operadas con técnicas resectivas y cerradas.

Esta era una técnica muy usada en las décadas de los 70 y 80, ya que era fácil de aprender y muy popular.

Generalmente en las cirugías en las que se aplica esta técnica de la resección (extracción), el efecto va a ser muy poco natural, es más común en personas que tienen piel delgada pero no por eso dejará de ocurrirle a personas de piel gruesa.

La extracción que se realiza, es de los cartílagos del tabique, cartílagos alares y huesos, esta cirugía es sencilla y muy rápida, pero los resultados no son los mejores.

Le extracción exagerada de los huesos y cartílagos puede dar un aspecto al tabique nasal de estar hundido, y puede colapsar los laterales, ocasionando inclusive dificultades para respirar.

Otra de las situaciones que puede acarrear este tipo de cirugía es el aspecto de “reloj de arena”, que sucede cuando vemos la nariz de frente, en la cual el tercio es muy delgado y la parte superior o alta y las puntas son anchas (“V” invertida).

Esta característica de surgical look aparece a partir de los 3 meses luego de la cirugía y se va haciendo más severa con el tiempo, empeorando el aspecto.

Los pacientes en la primera consulta de rinoplastia suelen aclarar que no desean tener una nariz perfecta, lo que en realidad quieren decir, no es que no sea perfecta, si no, que no se vea artificial, ni haga ver un resultado de que la nariz fue modificada o forzada a ser bonita.

Lo más recomendable es que el resultado sea una nariz que armonice con las facciones de la cara viéndose natural.

Una nariz armónica y de aspecto natural debe guardar relación con las facciones y proporciones propias del rostro.

Una nariz perfecta se puede lograr, y es aquella que además de no tener evidencia de cirugías guarde su naturalidad y no llame la atención.

Existen técnicas avanzadas (rinomodelación), sin cirugía que pueden dar este aspecto, ningún paciente estaría conforme con el resultado final, si al quitar una giba o enderezar un tabique el resultado fuera el de una nariz “halada” con aspecto de pirámide poco estético y armonioso.

Para lograr resultados positivos y naturales, se cambio el esquema de la “rinoplastia resectiva” a la “rinoplastia constructiva o redistibutiva”.

Aunque realizarla no da garantía de resultados excelentes , pero da al paciente más posibilidades de tener una nariz armoniosa y natural, disminuyendo las posibilidades de tener trastornos en su funcionalidad.

No se trata solamente de eliminar la giba, se deben hacer otros ajustes para que la nariz luzca natural, por ejemplo, reconstruir el tercio medio (para que no se vea tan delgado) y reconstruir a su vez el tercio superior (para que no se vea ancho).

¿Qué se debe hacer para corregir una nariz con surgical look?

En primer lugar debemos proponer al paciente realizarse una rinoplastia secundaria o de revisión, que es la que se realiza en personas que ya han sido operadas y necesitan corregir uno o más desperfectos funcionales o estéticos.

En la mayoría de los casos de surgical look, no se logran resolver todos los problemas funcionales o estéticos que derivan de una cirugía anterior, pero en gran parte de ellos se logra una notoria mejoría.

El cirujano debe tener en cuenta que todo aquel paciente que va por una cirugía secundaria, se siente frustrado atemorizado, este, debe demostrarle comprensión y darle seguridad, y la relación que van a tener debe ser basada en la confianza y manejo de las emociones, para que el paciente sienta que es comprendido y salga de la tristeza y la depresión.

No es fácil para una persona que se somete a una cirugía buscando mejorar su aspecto, que al pasar los meses, en lugar de verse mejor el resultado sea cada vez más negativo, es por esto, que estos pacientes deben ser tratados con mucho tacto y sobretodo, no dar falsas esperanzas.

En todo momento debe haber claridad en la explicación de los procesos a utilizar y en los resultados que se piensan obtener, evaluando y analizando, las posibles complicaciones.

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