Rinoplastia de revisión o rinoplastia secundaria.

La rinoplastia secundaria, también llamada de revisión o postraumática, es la que se realiza en personas que aunque ya se han operado anteriormente, necesitan intervenirse nuevamente para corregir otros defectos que hayan quedado o que hayan surgido luego de la primera.

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Este tipo de cirugía sin duda alguna presenta un gran, reto muy distinto al de la rinoplastia primaria, siendo más difícil, ya que algunas estructuras puede que no estén o estarán alteradas debido a cirugías anteriores.

Toda cirugía de rinoplastia que no sea primera vez, aunque sea la segunda, tercera, cuarta, etc, se denominará, rinoplastia secundaria.

Los problemas que surgen luego de una rinoplastia, se llaman en general “nariz secundaria” y a la cirugía se le denomina “cirugía de revisión”.

No está de más aclarar que la experiencia y calidad que tenga un cirujano en una rinoplastia primaria reduce grandemente las posibilidades de someterse a una secundaria.

Aunque no están exentos de realizarlas pues, este tipo de cirugías no son predecibles y les puede pasar hasta a los mejores cirujanos plásticos.

¿Cuáles son los problemas más frecuentes por los que debe realizarse una rinoplastia secundaria?

Las causas más frecuentes de los pacientes que se someten a una cirugía de revisión son:

  • Extracción excesiva de cartílago o piel en una primera cirugía, que da a la nariz un resultado de “nariz operada”. (surgical look)
  • Que luego de la primera cirugía que de latente una giba o laterorrinia. (nariz torcida)
  • Cicatrices visibles.
  • Detalles que incomoden o causen inconformidad al paciente.
  • Problemas para respirar.

La primera causa de sometimiento a una cirugía de revisión o secundaria es que el paciente queda insatisfecho con el resultado de la primera.

En casos excepcionales el mismo cirujano plástico es quien solicita, una segunda revisión, para corregir pequeñas imperfecciones o problemas de función respiratoria.

En algunos casos se llamaran “retoques”, cuando se trate de correcciones pequeñas, en la mayor parte de los casos, la segunda cirugía es más complicada, y puede que se necesiten suplantar o reponer partes de cartílagos que fueron retirados o modificados en la primera cirugía, para realizar una reconstrucción.

Estos cartílagos se retirarán de la oreja o costillas.

Debemos darle vital importancia la experiencia que pueda tener el cirujano que nos va a practicar la rinoplastia de revisión, debe ser un profesional dedicado intensamente a la cirugía nasal estética nasal y funcional para que se logre un óptimo resultado.

Rinoplastia secundaria luego de:

Rinoplastia cerrada:

Esta es la rinoplastia más común que se realizan las personas, al realizarse una rinoplastia secundaria se resecará el cartílago y los huesos de la nariz para poder disminuir, reducir y hacer más estrechos el tamaño general de la nariz.

Rinomodelación:

Este es el segundo grupo más común que suele necesitar una rinoplastia secundaria. Este tipo de modelación sin cirugía, trata de colocar una sustancia no reabsorbible en sitios específicos para dar a la punta nasal una forma más redonda.

Detalles en el tabique:

Este grupo esta en el tercer lugar para realizar rinoplastia secundaria, son pacientes que tienen una piel fina y tienen detalles en el dorso nasal y necesitan un emparejamiento o engrosamiento de la piel.

Rinoplastia compleja:

En este grupo están los candidatos que se realizaron una rinoplastia complicada, que mejoraron mucho su aspecto pero buscan después de un tiempo mejorarlo aún más. Estos son pacientes que tienen nariz torcida, asimetrías entre otras.

¿Qué grado de dificultad tiene la realización de una rinoplastia secundaria?

Si lo comparamos con una cirugía primaria, esta tiene un grado mayor de dificultad puesto que ya han sido modificados los cartílagos y las estructuras nasales.

Es necesario, en algunos, casos recurrir a injertos para sustituir los tejidos dañados o cambiados, se debe contar con un experto en el área, con experiencia y técnicas que le permitan luchar contra posibles problemas difíciles de solucionar.

Antes de ingresar al quirófano, se deben realizar exploraciones previas e investigaciones exhaustivas, para poder establecer que caminos se deben seguir para lograr un resultado gratificante, sin crear más molestias en el paciente.

Se debe explicar con detalle al paciente, el grado de dificultad que acarrea esta cirugía, porque hay casos en los que no se trata sólo de un simple retoque.